Pálido punto azul.
Debido a la buena predicción meteorológica de estas semanas ( han previsto muy bien las nubes), no se ha podido salir a observar el cielo, tanto nocturno como diurno. Así que aprovecho para compartir una fotografía que muchos conocen, pero posiblemente otros no:
1990, a seis mil millones de kilómetros, la Voyager 1 recibe una orden: gírate y dispara.
Ese puñado de pixels azules sobre un haz de luz solar, es todo lo que hemos conocido, conocemos y conoceremos, todas las personas, momentos, sentimientos y emociones que viviremos.
Hace que me de cuenta de lo que realmente importa y lo que es meramente banal.
Hace que me sienta afortunado de poder mirar al cielo, y decir: este es mi hogar.
Añado, por último, una reflexión (que no tiene desperdicio) de Carl Sagan sobre ella:
Esta "simple" fotografía, es una de mis preferidas.
Ese puñado de pixels azules sobre un haz de luz solar, es todo lo que hemos conocido, conocemos y conoceremos, todas las personas, momentos, sentimientos y emociones que viviremos.
Hace que me de cuenta de lo que realmente importa y lo que es meramente banal.
Hace que me sienta afortunado de poder mirar al cielo, y decir: este es mi hogar.
Añado, por último, una reflexión (que no tiene desperdicio) de Carl Sagan sobre ella:
Esta "simple" fotografía, es una de mis preferidas.


